Arco de Tajao en Tenerife - cómo llegar y qué ver

Carolina Polo

Carolina Polo

|

26 de septiembre de 2026

Una persona sentada en el impresionante arco de tajao, una formación rocosa natural bajo un cielo azul claro.

Entre barrancos secos, toba volcánica y el Atlántico, el Arco de Tajao ofrece una de las escenas geológicas más singulares del sur de Tenerife. En esta guía explico qué es, cómo llegar, cuánto dura la visita, qué miradores y paisajes puedes combinar y qué precauciones conviene tomar para disfrutarlo sin dañar un entorno frágil.

Una formación volcánica breve de visitar y muy interesante

  • Ubicación: San Miguel de Tajao, en el municipio de Arico.
  • Acceso: sendero de tierra de aproximadamente 135-140 metros.
  • Origen: erosión sobre una toba piroclástica o ignimbrita.
  • Instalaciones: no hay mirador acondicionado, baños, fuente ni señalización específica.
  • Mejor complemento: paseo por la costa, el puerto pesquero y el Mirador de Morro Morriña.

Una persona sentada en el impresionante arco de tajao, una formación rocosa natural bajo un cielo azul despejado.

Qué es el arco natural de Tajao

Esta formación se encuentra en un barranco próximo a San Miguel de Tajao, en Arico, y también recibe el nombre de Arco de Bijagua. No es una construcción humana ni un mirador de montaña, sino un puente natural excavado en una roca volcánica clara conocida localmente como tosca.

La ficha del Inventario Español de Lugares de Interés Geológico explica que la roca está formada por depósitos endurecidos de pómez y ceniza procedentes de una colada piroclástica. Dicho de forma sencilla, una antigua erupción explosiva extendió materiales volcánicos calientes por el sur de Tenerife y, con el paso del tiempo, el agua fue aprovechando las zonas más débiles hasta abrir el arco.

La erosión no fue el único factor. En el entorno existieron antiguas canteras de tosca y algunos cortes mineros pudieron contribuir a definir el espolón rocoso. Por eso, el lugar combina procesos naturales y huellas de aprovechamiento tradicional de la piedra, algo bastante habitual en el paisaje de Arico.

Cómo llegar y cuánto tiempo necesitas

La referencia más práctica es la salida 46 de la autopista TF-1. Desde allí hay que tomar la TF-632 hacia el muelle de San Miguel de Tajao y continuar por la TF-631 en dirección a La Jaca. Cerca de la conexión entre ambas vías comienza el acceso peatonal, aproximadamente a 200 metros del cruce.

El tramo a pie discurre por la margen derecha del barranco y mide alrededor de 135-140 metros. Es corto, pero no debe confundirse con un paseo urbano: el firme es de tierra, puede tener piedras sueltas y no cuenta con barandillas ni acondicionamiento para personas con movilidad reducida.

Aspecto Información útil
Distancia final a pie Aproximadamente 135-140 metros
Tipo de terreno Pista o sendero de tierra junto al barranco
Duración orientativa Entre 30 y 60 minutos con paradas y fotografías
Dificultad Baja por distancia, con atención al terreno irregular
Señalización Escasa o inexistente en el acceso inmediato

Yo reservaría al menos una hora para la visita, aunque el trayecto sea muy corto. La diferencia está en observar las capas de la roca, rodear el arco con calma y fotografiarlo desde varios ángulos. Para llegar sin prisas, conviene llevar el punto de acceso preparado y no depender de encontrar indicaciones claras sobre el terreno.

Qué observar en la formación y por qué merece la pena

La primera impresión suele ser visual, pero el verdadero interés está en leer el paisaje. El arco aparece integrado en un barranco de tonos ocres y grises, con paredes volcánicas erosionadas y una vegetación adaptada a la sequedad del sur de la isla. La combinación produce esa apariencia casi extraterrestre que ha llamado la atención incluso de productoras audiovisuales.

Fíjate en la diferencia entre la parte superior, más compacta, y las zonas inferiores, donde el agua ha encontrado materiales menos resistentes. Esa relación ayuda a entender por qué se formó el hueco y también por qué la estructura no debe considerarse permanente. Los arcos naturales son formas geológicas efímeras y pueden cambiar por la lluvia, las fracturas o pequeños desprendimientos.

También merece la pena buscar señales del antiguo trabajo de la tosca. No recomiendo tocar, escalar ni extraer fragmentos, pero sí observar los cortes rectos y las superficies modificadas. La piedra del sur de Tenerife tuvo usos constructivos y artesanales, de modo que este rincón cuenta tanto una historia volcánica como una historia humana.

Miradores y paisajes para completar la excursión

El propio arco no dispone de un mirador acondicionado. La observación se realiza desde el entorno inmediato del barranco, así que la experiencia es más natural y menos cómoda que la de un punto panorámico con plataforma, bancos y paneles interpretativos.

Mirador de Morro Morriña

Para disfrutar de una panorámica más abierta, yo combinaría la visita con el Mirador de Morro Morriña, situado cerca del núcleo de Tajao y de su puerto pesquero. Desde allí el protagonista deja de ser la roca y pasa a ser la relación entre la costa volcánica, el océano y las pequeñas construcciones del pueblo.

El litoral de San Miguel de Tajao

El paseo por la costa permite ver plataformas de toba, pequeñas calas y formas esculpidas por el mar. La playa de Tajao tiene callaos y arena negra, además de un ambiente marinero que encaja muy bien con una excursión de naturaleza. Después del recorrido, los restaurantes de pescado del pueblo ofrecen un cierre agradable, aunque conviene consultar sus horarios antes de desplazarse.

Lee también: Roque de Taborno - Guía completa para una visita segura

Ecomuseo de la Piedra de Arico

Si quieres ampliar la parte geológica y etnográfica, el Ecomuseo de la Piedra propone un itinerario circular de unos 2 kilómetros por el entorno de Tajao. Allí se relacionan las ignimbritas, las antiguas canteras, los usos de la piedra y elementos tradicionales como el Pozo de Tajao. Es una buena opción para quien considera que un arco aislado se visita demasiado rápido.

Consejos para visitar el barranco con seguridad

La ficha del IGME indica que el lugar no tiene señalización, mesas, bancos, fuente de agua ni infraestructura adaptada. Esa ausencia cambia bastante la preparación necesaria: lleva agua, calzado cerrado, protección solar y gorra, incluso si solo planeas caminar unos minutos.

Evita acercarte después de lluvias intensas. El agua de escorrentía circula precisamente por los barrancos que han modelado la zona y puede convertir un paso sencillo en un terreno resbaladizo. También conviene no situarse bajo paredes fracturadas ni dentro del arco si observas piedras recientes en el suelo.

  • No subas sobre la parte superior de la formación.
  • No retires fragmentos de tosca ni amplíes el sendero.
  • Mantén distancia de los bordes y de las paredes inestables.
  • Evita las horas de mayor calor, porque el barranco ofrece poca sombra.
  • Recoge todos los residuos y no dejes comida que atraiga animales.

La visita es adecuada para una salida tranquila, pero no la presentaría como una ruta completamente accesible ni como una excursión de aventura. Su principal limitación es precisamente la falta de equipamiento. Esa sencillez forma parte del encanto, aunque exige más responsabilidad por parte de quien la visita.

La mejor forma de integrar Tajao en una ruta por Tenerife

En mi opinión, el arco funciona mejor como una parada dentro de una jornada por la costa de Arico que como destino único. Puedes dedicar la primera parte al barranco y después acercarte al puerto, contemplar el paisaje desde Morro Morriña y terminar junto al mar. Así la excursión reúne geología, montaña baja, costa y cultura pesquera sin necesidad de recorrer grandes distancias.

La mañana suele ser cómoda para caminar, especialmente en los meses cálidos. Si buscas mejores contrastes de luz para fotografiar la roca, las últimas horas de la tarde pueden ser interesantes, pero no apures el regreso: el sendero no está iluminado y la orientación resulta menos evidente cuando baja la luz.

Lo que más valoro de este lugar es que no necesita grandes instalaciones para explicar la historia volcánica de Tenerife. Basta con detenerse, mirar las capas de la toba y entender que el paisaje actual es el resultado de erupciones antiguas, agua, viento, canteras y tiempo. Si lo visitas con calma y sin trepar por la roca, tendrás una experiencia breve, diferente y respetuosa con uno de los rincones geológicos más curiosos de Arico.

Este artículo tiene un carácter exclusivamente informativo y educativo. El material se ha elaborado con el apoyo de modernas herramientas analíticas y lingüísticas (IA). Antes de tomar una decisión, consulta a un experto.

Preguntas frecuentes

Está en un barranco próximo a San Miguel de Tajao, en Arico. Desde la salida 46 de la TF-1 se toma la TF-632 hacia el muelle y después la TF-631 hacia La Jaca. El acceso peatonal comienza cerca de la conexión entre ambas carreteras, aproximadamente a 200 metros del cruce.

El tramo final a pie mide unos 135-140 metros y se recorre por una pista de tierra junto al barranco. Aunque la distancia es corta, conviene reservar entre 30 y 60 minutos para observar la formación y hacer fotografías, o al menos una hora si quieres visitarla sin prisas.

La excursión puede completarse con el Mirador de Morro Morriña, el puerto pesquero y el litoral de San Miguel de Tajao. También puedes visitar el Ecomuseo de la Piedra de Arico, cuyo itinerario circular tiene unos 2 kilómetros y explica la relación entre las ignimbritas, las canteras y los usos tradicionales de la piedra.

El sendero no está acondicionado, tiene piedras sueltas y carece de barandillas, señalización específica, baños y fuente de agua. Lleva agua, calzado cerrado, protección solar y gorra; evita acudir después de lluvias intensas, no trepes ni retires fragmentos de tosca y mantén distancia de paredes fracturadas y bordes inestables.
Calificar artículo

Promedio: 0.0 / 5 · 0 calificaciones

Etiquetas

arcos naturales barrancos canteras costa volcánica toba volcánica

Compartir artículo

Autor Carolina Polo
Carolina Polo
Me llamo Carolina Polo y tengo 6 años de experiencia en el ámbito del turismo rural, la micología y la naturaleza. Desde pequeña, me he sentido atraída por el esplendor de nuestros entornos naturales y la riqueza que ofrecen, especialmente en lo que respecta a la diversidad de setas que se pueden encontrar en nuestros bosques. A través de mis escritos, busco compartir mis conocimientos y ayudar a otros a disfrutar de la belleza de la naturaleza, así como a entender mejor los ecosistemas que nos rodean. Me apasiona investigar y verificar la información para ofrecer contenido útil y accesible. Me esfuerzo por simplificar conceptos complejos y seguir las tendencias actuales en el mundo del turismo rural y la micología, para que mis lectores puedan explorar estos temas de manera clara y entretenida. Estoy comprometida a proporcionar información precisa y actualizada, porque creo que el conocimiento es la clave para disfrutar plenamente de nuestras experiencias al aire libre.
Comentarios (0)
Añadir comentario