Caminar entre las dunas de Maspalomas, llegar a la playa al atardecer y observar las aves junto a la Charca es una de las experiencias naturales más singulares de Gran Canaria. Aquí explico qué protege este espacio, cómo recorrerlo, qué playas merecen la pena y dónde encontrar cascadas o pozas si quieres completar la excursión con otros paisajes de la isla.
Lo esencial para disfrutar del paisaje sin dañarlo
- Reserva Natural Especial: reúne dunas, palmeral, charca y litoral en el sur de Gran Canaria.
- Tiempo recomendado: calcula entre 2 y 3 horas para combinar paseo, miradores y playa.
- Mejor momento: primera hora de la mañana o las últimas horas de la tarde, cuando hay menos calor.
- No hay cascadas ni pozas de baño dentro de la reserva. La Charca es una laguna protegida para aves.
- Regla básica: camina por los senderos señalizados y evita pisar las zonas de arena y vegetación delimitadas.

Qué protege realmente este paisaje del sur de Gran Canaria
La Reserva Natural Especial se encuentra en el municipio de San Bartolomé de Tirajana y ocupa aproximadamente 404 hectáreas. No es solo un conjunto de dunas junto al mar. El espacio integra tres ambientes muy distintos: el Palmeral, la Charca y el campo de arena móvil.
El viento modela continuamente las dunas y desplaza la arena entre el litoral y las zonas interiores. Ese movimiento explica que el paisaje cambie con el tiempo y también por qué algunas áreas necesitan protección especial. A mi juicio, esta dinámica es lo más interesante del lugar: no se visita un decorado fijo, sino un ecosistema costero que sigue transformándose.
La Charca merece una mención aparte. Es una laguna de aguas poco profundas situada entre el palmeral, la playa y las dunas, y sirve como zona de descanso para aves migratorias. No es una piscina natural ni un lugar habilitado para bañarse, aunque su aspecto pueda llevar a confusión.
Cómo recorrer la reserva sin perderte ni castigar la arena
El acceso más sencillo parte del entorno del Faro de Maspalomas. Desde allí puedes caminar hacia la Charca, observar el palmeral y continuar hacia la playa. También es posible llegar desde Playa del Inglés, aunque el paisaje cambia según el punto de entrada y la hora del día.
Yo elegiría un recorrido flexible, sin intentar atravesar toda la superficie de arena. Una ruta razonable consiste en caminar por los paseos y senderos delimitados, acercarse a los miradores autorizados y terminar junto al océano. Para una visita tranquila, reservaría entre 2 y 3 horas, sin contar una jornada completa de playa.
| Plan | Tiempo aproximado | Para quién funciona mejor |
|---|---|---|
| Paseo corto junto al Faro y la Charca | 45-60 minutos | Quien tiene poco tiempo o viaja con niños |
| Dunas, miradores y playa | 2-3 horas | Primera visita a la reserva |
| Paseo litoral hacia Playa del Inglés | 2 horas o más | Quien prefiere caminar junto al mar |
El error más habitual es subir por cualquier duna para conseguir una fotografía. Además de acelerar la erosión, esa costumbre daña la vegetación que ayuda a fijar la arena. La señalización no es decorativa: marca por dónde se puede pasar y qué zonas deben quedar fuera del tránsito.
Playas, Faro y Charca para organizar una visita completa
La Playa de Maspalomas es la opción más cómoda si quieres combinar naturaleza y baño. Cerca del Faro encontrarás servicios, paseos, aseos y zonas de descanso. El tramo de arena se prolonga hacia Playa del Inglés y, en la práctica, ambas playas forman una extensa franja litoral que cambia de nombre en la zona de Punta de Maspalomas.
Para bañarte, conviene prestar atención al estado del mar y no confiarse por la apariencia tranquila de la orilla. Las corrientes y el viento pueden cambiar con rapidez. Yo reservaría la parte central del día para el baño solo si el calor no aprieta demasiado, porque la arena refleja mucho la radiación y ofrece poca sombra.
El Faro es un buen punto de orientación y también un lugar práctico para empezar o terminar. La Charca, en cambio, se disfruta mejor con calma y desde los puntos permitidos. Llevar prismáticos pequeños puede marcar la diferencia, ya que muchas aves se observan mejor sin acercarse a la orilla.
La franja costera también incluye sectores donde se practica el nudismo y zonas frecuentadas por personas que caminan o practican deportes acuáticos. La convivencia resulta sencilla cuando se respetan los espacios y se evita fotografiar a otras personas sin permiso.
¿Hay cascadas o pozas dentro de las dunas?
No hay cascadas ni pozas de agua dulce dentro de la reserva. El paisaje es árido y litoral, y la Charca es una laguna protegida, no una poza para nadar. Si buscas saltos de agua, rocas y baños en el interior de la isla, tendrás que plantear una excursión diferente.
El Barranco de Los Cernícalos es una de las alternativas más conocidas para ver cascadas y pequeñas charcas naturales. El sendero discurre por un entorno mucho más húmedo y requiere calzado estable. Algunas zonas pueden ser resbaladizas, y los tramos más escarpados no son adecuados para una visita improvisada.
Para bañarte en agua salada, las piscinas naturales del norte, como las de El Agujero, en Gáldar, ofrecen un paisaje completamente distinto. Son cavidades formadas junto al océano y su uso depende del oleaje, la marea y el estado del mar. No intentaría combinar ambos lugares en una misma mañana: las distancias son grandes y cada experiencia merece su propio tiempo.
| Lugar | Qué ofrece | Precaución principal |
|---|---|---|
| Reserva de Maspalomas | Dunas, playa, palmeral y laguna | No salir de los senderos ni bañarse en la Charca |
| Barranco de Los Cernícalos | Cascadas y charcas de agua dulce | Rocas húmedas y tramos de dificultad variable |
| El Agujero | Piscinas naturales junto al mar | El oleaje puede hacer peligroso el baño |
Consejos prácticos para una visita cómoda y responsable
En los meses cálidos llevaría al menos un litro de agua por persona, protección solar, gorra y calzado que sujete bien el pie. Las chanclas son suficientes para la playa, pero resultan incómodas para caminar por arena blanda o senderos irregulares.
La primera hora de la mañana suele ser la más agradable para observar el paisaje sin tanto calor. Para las fotografías, la última hora de la tarde ofrece sombras largas y tonos dorados, aunque conviene regresar antes de que la luz desaparezca por completo. Las dunas parecen sencillas, pero orientarse resulta más difícil cuando cae la noche.
- Respeta los senderos, pasarelas y zonas acotadas.
- No retires arena, plantas, piedras ni otros elementos naturales.
- No alimentes a las aves ni te acerques a los nidos.
- No uses drones sin la autorización correspondiente.
- Guarda los residuos hasta encontrar un contenedor.
- Consulta la señalización del día, porque las medidas de conservación pueden actualizarse.
Durante 2026 se ha iniciado la tramitación de una nueva ordenación de los recursos naturales del espacio. Para el visitante, esto se traduce en algo muy sencillo: seguir las indicaciones que encuentres sobre el terreno y no dar por hecho que todas las zonas son de libre acceso.
Una forma sencilla de vivir Maspalomas con más sentido
Yo organizaría la visita en tres momentos: empezar junto al Faro, detenerme en la Charca para observar el entorno y terminar con un paseo por la playa cuando el sol esté más bajo. Así se entiende mejor la relación entre palmeras, laguna, arena y océano, en lugar de quedarse solo con la fotografía de las dunas.
Si además quieres cascadas o pozas, las reservaría para otra jornada en el interior o en la costa norte. La grandeza de este paisaje está precisamente en su carácter desértico y litoral, y conservar esa diferencia es la mejor manera de disfrutarlo sin convertirlo en un lugar más de consumo rápido.