La Maliciosa - Guía completa para verla y subirla

Miriam Delatorre

Miriam Delatorre

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17 de febrero de 2026

Canal de nieve y roca en la ladera de la Maliciosa, con vegetación escasa y un cielo azul intenso.

La Maliciosa es una de esas cumbres que explican por sí solas por qué la Sierra de Guadarrama engancha a senderistas, fotógrafos y viajeros de fin de semana. Su silueta domina el valle de La Barranca y se deja ver desde varios balcones naturales de la sierra, así que no es solo una montaña para subir: también es un punto de referencia para entender el paisaje. En esta guía te cuento qué la hace especial, desde qué miradores se disfruta mejor y qué rutas merece la pena plantearse según tu nivel.

Lo esencial para orientarte antes de ir

  • La Maliciosa supera los 2.200 metros y es una de las cumbres más reconocibles de la Sierra de Guadarrama.
  • Los mejores encuadres para verla suelen ser el mirador de Las Canchas y el de Quebrantaherraduras.
  • Si quieres cumbre, la subida clásica desde La Barranca ronda los 9,4 km y unas 5 horas; la cara sur es similar en tiempo, pero más dura.
  • Para un paseo panorámico sin entrar en terreno exigente, la ruta de La Barranca por Miradores y Senda Ortíz es una apuesta muy equilibrada.
  • El acceso a La Barranca está controlado en fines de semana y festivos, así que conviene llegar pronto.
  • La mejor experiencia suele darse con cielo despejado, poco viento y luz suave de mañana o tarde.

Por qué La Maliciosa marca tanto el paisaje

No es la cumbre más alta de la sierra, pero sí una de las que mejor se leen desde la distancia. Su perfil recortado, sus laderas de alta montaña y su posición entre La Pedriza y el valle de La Barranca hacen que funcione casi como un ancla visual: miras la sierra y, tarde o temprano, acabas encontrándola.

Yo la veo como una montaña muy “explicativa”. Desde abajo te enseña la estructura del Guadarrama con bastante claridad: pinares en las cotas medias, roca y pedreras en altura, y una relación constante con otros hitos como Guarramillas, Cuerda Larga o los grandes relieves graníticos de La Pedriza. Esa mezcla es la que la vuelve tan atractiva para quien no solo quiere caminar, sino entender el territorio.

Además, forma parte del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, así que la visita no se reduce a una cima bonita: estás entrando en un espacio protegido donde la lectura del paisaje importa tanto como la propia ruta. Si lo que buscas es una montaña con personalidad, esta la tiene de sobra. Y precisamente por eso merece la pena elegir bien desde dónde mirarla.

Los miradores que mejor la dibujan

Si me preguntas dónde se entiende mejor La Maliciosa, yo empezaría por dos miradores muy distintos entre sí: uno corto y muy visual, y otro más abierto, con un paseo algo más largo. La clave está en decidir si quieres una panorámica rápida o una experiencia de sendero más completa.
Mirador Acceso Qué se ve Por qué merece la pena
Quebrantaherraduras A unos 100 metros desde el collado, por la senda PR-M16 La Pedriza, la Maliciosa, Guarramillas y la Cuerda Larga Es el encuadre más rápido y uno de los más fotogénicos
Las Canchas Entre 1,5 y 2 horas a pie desde La Barranca Todo el valle de La Barranca y el cordal hasta la cumbre Da una lectura muy clara del valle y permite ver la montaña con distancia justa
Collado de los Pastores Una ruta larga desde Canto Cochino, con unas 5 horas de marcha La Maliciosa, La Pedriza, Cuerda Larga y el embalse de Santillana Es una opción más exigente, pero ofrece una panorámica muy amplia

De los tres, Quebrantaherraduras es el más directo si solo quieres una foto o una parada breve. Las Canchas, en cambio, me parece el más equilibrado para una escapada de medio día: no exige demasiado, pero ya te mete en el paisaje. El Collado de los Pastores lo reservaría para una jornada larga, cuando la idea sea sumar miradores y no solo buscar la vista principal.

Si te interesa la fotografía de montaña, aquí hay una diferencia importante: La Maliciosa cambia mucho según el ángulo. Desde un mirador más bajo se impone su volumen; desde uno alto, como Las Canchas, se entiende mejor cómo se inserta en el cordal. Y ahí está una parte del encanto.

Un sendero serpentea entre matorrales y rocas hacia una montaña iluminada por el sol poniente, su cima rocosa parece la silueta de la maliciosa.

Las rutas más útiles según tu nivel

Para esta montaña conviene separar dos cosas: la ruta para verla bien y la ruta para subir a la cumbre. No todo el mundo necesita el mismo esfuerzo, y honestamente yo no recomendaría mezclar ambas ideas si tu forma física o el tiempo disponible no acompañan.

Ruta Tiempo Perfil Qué ofrece Para quién la elegiría
Ascenso desde el Valle de la Barranca 5 horas, 9,4 km Difícil Llega a la cumbre por un itinerario clásico y muy representativo Senderistas con buena forma y ganas de subir una gran cumbre madrileña
La Maliciosa por la cara sur de Guadarrama 5 horas, 10,8 km Difícil Menos afluencia y vistas amplias sobre Madrid Quien busca una ascensión más tranquila y con más carácter de alta montaña
La Barranca por Miradores y Senda Ortíz 3 h 30 min, 10,3 km Senderista avanzado Miradores, pinar silvestre y panorámicas constantes sobre la sierra Quien prioriza paisaje sin meterse en una subida dura

La ficha de Visit Madrid clasifica la subida por la cara sur como una ruta difícil, y eso ya dice bastante: no es una excursión para improvisar. La subida desde La Barranca también exige respeto, aunque el entorno sea amable al principio. El terreno, el desnivel acumulado y el cansancio final suelen pesar más de lo que parece en el mapa.

La ruta de Miradores y Senda Ortíz, en cambio, es una solución muy inteligente si quieres una jornada completa pero no te apetece pelearte con la cima. Atraviesa pinar silvestre, suma balcones naturales y mantiene la montaña presente todo el tiempo. Yo la recomendaría mucho como primera toma de contacto con el entorno.

Un detalle práctico: si solo tienes media jornada y no quieres jugártela con el desnivel, mejor elegir un mirador bien situado que forzar una ascensión a medias. En montaña, la ambición mal calculada suele salir cara.

Cuándo conviene ir y cómo cambia la experiencia

La mejor época para disfrutar de esta montaña suele ser primavera u otoño. En esos meses el clima es más amable, la luz dura menos y los contrastes del paisaje ayudan a leer mejor el relieve. También hay menos sensación de castigo térmico que en verano y menos riesgo de hielo que en invierno.

En verano, yo saldría temprano. Las primeras horas dejan mejor temperatura, menos gente y una luz muy limpia sobre las laderas. A partir del mediodía, en cambio, el calor en las cotas bajas y la exposición en las zonas altas hacen que la ruta se vuelva bastante más incómoda. Si vas a fotografiar, la mañana suele dar un color más fresco; si vas por paisaje, la tarde puede ser excelente, siempre que el tiempo no amenace tormenta.

En invierno, la historia cambia. La montaña gana belleza, sí, pero también exige más experiencia, material adecuado y una lectura más seria del terreno. Hielo, nieve dura y viento pueden convertir una salida aparentemente sencilla en una jornada comprometida. Yo no la plantearía sin revisar bien el estado del tiempo y sin margen para dar la vuelta si algo se complica.

El punto clave es este: La Maliciosa no castiga tanto por técnica como por combinación de factores. Altitud, desnivel, exposición y meteo hacen equipo. Cuando uno de esos elementos aprieta, la ruta se endurece rápido. Y ahí es donde conviene pasar de la idea romántica a la planificación realista.

Cómo organizar la visita sin perder tiempo

El acceso más habitual para esta zona es La Barranca. Según el Parque Nacional, se llega por un camino asfaltado de unos 3 km desde la M-607, entre Becerril de la Sierra y Navacerrada, y el aparcamiento del valle cuenta con 200 plazas. El mismo parque recuerda además que el acceso en vehículo privado está controlado en fines de semana y festivos, así que no merece la pena ir con mentalidad de “ya aparcaré donde pueda”.

Si yo tuviera que organizar una salida redonda, haría esto: llegar pronto, dejar margen para el aparcamiento, tomar un primer café en Navacerrada o en Becerril de la Sierra y empezar la caminata con calma. Esa pequeña disciplina ahorra nervios y mejora mucho la experiencia. En días de mucha afluencia, además, salir a tiempo marca la diferencia entre caminar con fluidez o empezar la ruta ya cansado.

Para una escapada de fin de semana, la zona permite combinar bien naturaleza y turismo rural. Navacerrada funciona muy bien como base si quieres tener la sierra a mano; Becerril de la Sierra o Mataelpino son opciones cómodas si te interesa la cara sur; y si prefieres un plan más amplio, puedes repartir la visita entre un mirador, una comida tranquila y un paseo corto entre pinares. No hace falta convertir la jornada en una expedición para que merezca la pena.

Y si vienes con ganas de alargar la visita con una mirada más naturalista, el entorno también da juego en otoño. Solo te pediría una cosa: respeta las normas de recolección y no salgas de los senderos. En una zona así, disfrutar y conservar no son dos planes distintos. Son el mismo.

Lo que yo revisaría antes de salir hacia la cumbre

Hay cuatro detalles que cambian mucho la calidad de la salida y que suelen pasarse por alto cuando uno se fija solo en la cima.

  • El viento: en los cordales y collados se nota más de lo que parece desde el valle.
  • El agua: incluso en rutas de unas pocas horas, salir corto de líquido es una mala idea.
  • El calzado: aquí conviene agarre real, no solo una suela “de montaña” de nombre.
  • La hora de inicio: empezar tarde casi siempre empeora aparcamiento, calor y luz.

Si me quedo con una sola idea, es esta: La Maliciosa merece una visita pensada, no precipitada. Puedes convertirla en una cima exigente, en una ruta panorámica o en una salida breve a un mirador, y las tres opciones tienen sentido si eliges bien. Yo, desde luego, preferiría volver con una buena lectura del paisaje y no con la sensación de haber corrido detrás del objetivo. Esa es la forma más inteligente de disfrutarla.

Preguntas frecuentes

La primavera y el otoño son ideales por su clima suave, buena luz y menor afluencia. En verano, se recomienda ir temprano. En invierno, exige más experiencia y equipo por nieve y hielo.

El Mirador de Quebrantaherraduras es rápido y fotogénico. Las Canchas ofrece una vista equilibrada del valle. El Collado de los Pastores, más exigente, brinda una panorámica amplia.

Sí, desde ascensos exigentes a la cumbre (como desde La Barranca o la cara sur) hasta rutas panorámicas más accesibles como la de Miradores y Senda Ortíz, ideal para disfrutar el paisaje sin gran dificultad.

El acceso en vehículo privado a La Barranca está controlado los fines de semana y festivos. Se recomienda llegar temprano para asegurar aparcamiento y evitar aglomeraciones.

Revisa el viento, lleva suficiente agua, usa calzado adecuado y comienza temprano. La combinación de altitud, desnivel y meteo puede endurecer la ruta rápidamente, así que planifica bien.
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Autor Miriam Delatorre
Miriam Delatorre
Me llamo Miriam Delatorre y tengo tres años de experiencia en el ámbito del turismo rural, la micología y la naturaleza. Desde que era pequeña, siempre he sentido una conexión especial con el entorno natural que me rodea. Mi interés por la micología nació al explorar los bosques de mi región, donde descubrí la fascinante diversidad de hongos y su papel en el ecosistema. A través de mis escritos, busco compartir esta pasión y ayudar a otros a comprender la riqueza de la naturaleza, así como a disfrutar de experiencias de turismo rural enriquecedoras. Me dedico a investigar y escribir sobre temas relacionados con la micología y el turismo rural, asegurándome de ofrecer información útil, precisa y actualizada. Me gusta simplificar conceptos complejos y comparar diferentes fuentes para ofrecer una visión clara y accesible. Mi compromiso es proporcionar contenido que no solo informe, sino que también inspire a los lectores a explorar y apreciar el mundo natural que nos rodea.
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